Una vida, una oportunidad.
5 jul 2012
Ya es hora, ¿no?
Conserva lo que tienes, olvida lo que te duele lucha por lo que quieres, valora lo que posees, perdona a los que te hieren y disfruta de los que te aman. Nos pasamos la vida esperando que pase algo y lo único que pasa es la vida, no entendemos el valor de los momentos, hasta que se han convertido en recuerdos. Por eso, haz lo que quieras hacer, antes de que se convierta en lo que te "gustaría" haber hecho. No hagas de tu vida un borrador, tal vez no tengas tiempo de pasarlo a limpio. Nunca es tarde para empezar a ser felices.
30 jun 2012
En mi mundo de fantasías.
Sus párpados están cerrados, tan magníficamente cerrados. Es un
momento de una serenidad apabullante. Toma un engranaje entre sus dedos
índice y pulgar, suavemente, sin ralentizar su funcionamiento. Una marea
de lágrimas sube de un solo golpe y me sumerge. Suelta su sutil presa y
los grifos de la melancolía dejan de manar. Acaricia un segundo
engranaje. ¿Me estará haciendo cosquillas en el corazón? Río
ligeramente, apenas una sonrisa sonora. Entonces, sin soltar el segundo
engranaje con su mano derecha, vuelve sobre el primero con los dedos de
la izquierda. Cuando me aprieta con los labios hasta los dientes, me
produce un efecto a lo Hada Azul de Pinocho, pero más verdadero. Él lo
siente, acelera sus movimientos, aumentando progresivamente la presión
sobre mis engranajes. Ciertos sonidos se escapan de mi boca sin que
pueda detenerlos. Estoy sorprendida, molesta, pero sobre todo excitada.
Se sirve de mis engranajes como si fueran potenciómetros, mis suspiros
se transforman en gemidos.
22 jun 2012
Esa sensación.
Y ahora es cuando presiento de que me gustas.
Así es, me gusta tu rizado pelo, tus ojos, tu voz, tu pasión por la música, tu forma de tratarme e incluso tu máxima imperfección.
Me conoces demasiado bien en tan poco tiempo, y si nos hemos llegado a conocer es por algo, ¿no crees?
Sabes perfectamente que me encanta cuando me dices: "Te quiero, y será para siempre" ya que lo dices de verdad. Vale, que soy la primera en decir que la perfección no existe, pero eres un caso a parte.
Adoro cuando sonríes y nuestras miradas se unen; es tan mágico.
Que sí, que cada vez que te veo me pongo muy nerviosa y noto un ligero cosquilleo en mi estómago mientras me ruborizo como una tonta mientras me vicio poco a poco a esa sensación.
Así es, me gusta tu rizado pelo, tus ojos, tu voz, tu pasión por la música, tu forma de tratarme e incluso tu máxima imperfección.
Me conoces demasiado bien en tan poco tiempo, y si nos hemos llegado a conocer es por algo, ¿no crees?
Sabes perfectamente que me encanta cuando me dices: "Te quiero, y será para siempre" ya que lo dices de verdad. Vale, que soy la primera en decir que la perfección no existe, pero eres un caso a parte.
Adoro cuando sonríes y nuestras miradas se unen; es tan mágico.
Que sí, que cada vez que te veo me pongo muy nerviosa y noto un ligero cosquilleo en mi estómago mientras me ruborizo como una tonta mientras me vicio poco a poco a esa sensación.
14 mar 2012
La mecánica del corazón
El miedo a perderle y el dolor en la cabeza forman un remolino eléctrico que ya no controlo. Voy a vomitar, siento la angustia como un fuego en mi estómago e incluso afecta a mi cerebro. Parece que voy a sufrir un cortocircuito. Pronuncio palabras terribles, palabras solemnes de las que puedo arrepentirme.
Quisiera poder rebobinarlas de inmediato, pero la hiel hace su efecto. Siento cómo los lazos que nos unían se rompen uno a uno. Hundo nuestro barco a golpes de frases cortantes; debo detener esta máquina de escupir resentimiento antes de que sea demasiado tarde, pero no lo consigo.Sus pupilas brillan con una tristeza infinita, pero los pliegues que rodean sus labios anuncian cólera y desprecio. Esos ojos de los que tanto he adorado la floración de sus pestañas no arrojan ahora más que lloviznas y nieblas vacías.
Me juego el todo por el todo, abro bien las compuertas de lo que siempre quise esconderle. Sé que tendría que haber comenzado por ahí, que lo hago todo desordenado, pero intento invertir el motor, otra vez.
- Te quiero al bies porque soy una perturbada del corazón de nacimiento. Los médicos me prohibieron formalmente enamorarme, mi corazón es demasiado frágil para resistirlo.
Quisiera poder rebobinarlas de inmediato, pero la hiel hace su efecto. Siento cómo los lazos que nos unían se rompen uno a uno. Hundo nuestro barco a golpes de frases cortantes; debo detener esta máquina de escupir resentimiento antes de que sea demasiado tarde, pero no lo consigo.Sus pupilas brillan con una tristeza infinita, pero los pliegues que rodean sus labios anuncian cólera y desprecio. Esos ojos de los que tanto he adorado la floración de sus pestañas no arrojan ahora más que lloviznas y nieblas vacías.
Me juego el todo por el todo, abro bien las compuertas de lo que siempre quise esconderle. Sé que tendría que haber comenzado por ahí, que lo hago todo desordenado, pero intento invertir el motor, otra vez.
- Te quiero al bies porque soy una perturbada del corazón de nacimiento. Los médicos me prohibieron formalmente enamorarme, mi corazón es demasiado frágil para resistirlo.
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